Nuestros principios sobre la Ingeniería Genética
- Evaluación de los casos individualmente, respecto a su uso y riesgo
- Respetar, proteger y promover los intereses del medio ambiente
- Examinar las alternativas posibles
- Información a tiempo al público
El uso potencial de las plantas mejoradas genéticamente debe ser grande, es decir deben exhibir caracteres que proporcionen ventajas agroeconómicas o alguna otra, de forma clara, frente a las variedades disponibles, o también contribuir a la disminución o evitación de daños ecológicos.
Deben haber superado todos los exámenes experimentales, realizados en laboratorio e invernadero, de forma tal que el daño para los seres humanos o el medio ambiente, pueda ser excluído, antes de llegar a los ensayos en terreno abierto de cultivo.
Todas las informaciones cientificas y tecnológicas serán accesibles, en la forma apropiada, para el público. Durante y después del lanzamiento experimental se verifica una supervisión cuidadosa.
Con el empleo de la ingeniería genética verde, tenemos una gran responsabilidad frente a la naturaleza, la agricultura y los consumidores. Nosotros tomamos en serio nuestra responsabilidad y empleamos, por ejemplo, una comisión neutral de expertos independientes de diversas disciplinas científicas y un diálogo constante con el público. La información abierta, el intercambio de experiencias y opiniónes, particularmente con nuestros críticos, es primordial para poner a la vista nuestras metas, los métodos y los resultados de nuestro trabajo.
- Las experiencias con plantas modificadas genéticamente, existen a nivel mundial en grado sustancial. En el año 2001 se cultivaron 52 millones de Ha, una superficie superior a la total de España. Aparte de estas experiencias prácticas, hay resultados de proyectos de investigación nacionales e internacionales para responder a las dudas científicas. Podemos asegurar que los cultivos transgénicos, son las plantas más examinadas y analizadas de la historia de la humanidad.